NUEVA YORK - Un programa de entrenamiento sencillo, sin equipos especiales y que demanda muy poco tiempo adicional, reduce significativamente las lesiones de rodilla en las jugadoras adolescentes de fútbol, reveló un estudio en Suecia.
Es más, las lesiones en las jugadoras que usaron el programa fueron mucho menos graves que en el resto, según el equipo de la doctora Liisa Byberg, de la Universidad Uppsala.
Debido a una combinación de diferencias anatómicas, hormonales y de género, las jugadoras de fútbol son mucho más propensas que los varones a lesionarse el ligamento cruzado anterior (LCA), que mantiene la estabilidad de la rodilla, escribió el equipo en Archives of Internal Medicine.
Esas lesiones pueden tener consecuencias de largo plazo, incluida la osteoartritis.
El equipo desarrolló series de 20 a 25 minutos de ejercicios orientados a prevenir esas lesiones mediante un aumento de la fuerza, el equilibrio, la estabilidad y la toma de conciencia de cuál es la mejor forma de hacer los movimientos que estresan las rodillas, como caer de un salto.
Muchos de esos ejercicios se pueden incorporar al entrenamiento común de calentamiento, por lo que no demandan tiempo extra.
El programa "HarmoKnee" incluye un seminario sobre prevención de lesiones de rodilla para los atletas, sus padres y sus entrenadores. "Las atletas deben sentirse respaldadas en todo", dijo Byberg.
Eso es importante porque a las jugadoras talentosas en Suecia se las suele invitar a jugar en equipos adultos, lo que aumenta el riesgo de lesiones. Por lo tanto, agregó, ese apoyo las ayudaría a decir "No, gracias" a esas invitaciones.
Para poner a prueba el programa, el equipo les indicó una intervención a 777 jugadoras de entre 13 y 19 años de 48 equipos en un condado sueco.
Otras 729 jugadoras de 49 equipos de otros condados participaron como grupo control. Al primer equipo se le indicó realizar los ejercicios dos veces por semana en el entrenamiento previo a la temporada de juego y una vez por semana en temporada.
Entre febrero y octubre del 2007, hubo tres lesiones de rodilla en el grupo que había entrenado con el programa y ninguna de esas lesiones fue en el LCA. En el grupo de control hubo 13 lesiones, de las cuales cinco se dieron en esa parte de la rodilla.
En conclusión, aplicar el programa redujo en un 77 por ciento el riesgo de sufrir una lesión de rodilla. Las tres futbolistas del grupo que realizó el entrenamiento volvieron a jugar a los seis meses, lo que sólo pudieron hacer cuatro de las 13 lesionadas en el grupo de control.
Cuarenta y cinco de los 48 equipos del grupo que usó el programa hizo los ejercicios por lo menos el 75 por ciento de las veces. Una clave del programa, apuntó Byberg, es que los atletas se concentren en la realización correcta de los ejercicios, en lugar de sólo repetirlos varias veces.
FUENTE: Archives of Internal Medicine, 11 de enero del 2010






